No todos somos iguales

La crisis global sanitaria que atravesamos debido a la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 ha provocado una situación como nunca hemos vivido. Estamos ante unas circunstancias excepcionales y extraordinarias que están haciendo variar por completo nuestros ritmos de vida.

Debido a este coronavirus (ya tenemos a día de hoy, más de 8.000 personas fallecidas y casi 100.000 personas diagnosticadas por el COVID-19), tanto los gobiernos nacionales como los autonómicos y locales han venido desarrollando una serie de medidas encaminadas a la prevención de contagios por este coronavirus hasta el punto de haber sido aprobado un estado de alarma con el consiguiente confinamiento domiciliario para la población en general.

Esto ha hecho que en nuestro ámbito, el deportivo, la Federación de Fútbol a la que estamos adscritos haya decidido la paralización de toda la práctica futbolística en todo el territorio.

Muchas son las medidas que las administraciones vienen aplicando y desarrollando desde el inicio de esta crisis, acentuada mucho más en el periodo de confinamiento en el que nos hayamos inmersos, y de muchos ámbitos, siendo las medidas sociales y laborales algunas de las que más preocupación generan.

De hecho, estamos viendo en los últimos días, como multitud de empresas están aplicando ERTES a sus trabajadores para sobrellevar este delicado momento. Y el mundo del deporte está siendo un reflejo de la sociedad en la que se mueve. Así, ya sabemos que clubes profesionales de primera, segunda y segunda división B españoles ya han iniciado el proceso de ERTE. El listado de estos clubes profesionales es ya bastante extenso: Leioa, Arenas Club, Amorebieta, Nástic, Izarra, Ebro, Atlético Sanluqueño, Prat, Balonpédica Linense, UD Logroñes, Cartagena, Real Murcia, Cornellá, Barakaldo, Castellón, Hércules, Atlético Baleares, UD Las Palmas, Deportivo Alavés, RCD Espanyol, Atlético de Madrid y FC Barcelona. Esto mencionando a los equipos masculinos. Pero las cosas son iguales en el fútbol femenino. Ya sabemos que han acudido a la figura de los ERTES cinco clubes de los 16 que forman la Liga Iberdrola: Granadilla, Egastesa, Sporting de Huelva, RCD Espanyol, Atlético de Madrid y FC Barcelona.

Podemos observar como equipos como el FC Barcelona o el Atlético de Madrid que pagan auténticas barbaridades por fichajes (en algunos casos superan los 100 millones de euros) se acogen a la figura de los ERTES porque dicen no poder hacer frente al pago de sus trabajadores por unas semanas de parón debida a una crisis sanitaria mundial. Es una VERGÜENZA.

Por suerte o por desgracia, no todos los clubes son iguales. El Candor Club de Fútbol, pese al cese de las actividades y pese a ser un club históricamente maltratado por la administración local (aún seguimos siendo el único club de fútbol de Mijas al que el ayuntamiento no ha asignado patrocinio institucional alguno en 2019 y a día de hoy tampoco tenemos noticias de la subvención de ese mismo año) no vamos a acudir a la vía del ERTE. Seguiremos pagando las nóminas a nuestros entrenadores ya que son éstos los que cuando peor estaba el club económicamente, mayor esfuerzo hicieron por lograr que el Candor CF siguiera adelante.

Somos un club de fútbol humilde, muy humilde, que cree en su mejor valor y mayor activo: su gente. Porque en el deporte, como en la política... todo es cuestión de prioridades...